El desfile militar mostró la decadencia Argentina

Para los que tienen memoria de otra Argentina, el desfile militar en la avenida 9 de Julio, alegórico al Bicentenario, es una fiel demostración del deterioro sufrido por las instituciones militares en un país donde el odio gubernamental hacia las fuerzas armadas fue una constante en los 7 años de los Kirchner en el poder. La destrucción institucional del país quedó expresada en la ausencia de la Comandante en Jefe de las mismas, la presidente Cristina y, el mal tiempo una buena excusa para que no vuelen aviones que la fuerza del aire no posee. La TV pública cubrió el acto con una trasmisión despreciable.

JORGE HÉCTOR SANTOS | 23/05/2010 | 01:11


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). El desfile militar alegórico al bicentenario de la patria, para quienes gozan de memoria, ha sido el desfile más taciturno, oprobioso y desolador del que se tenga recuerdo.

El marco que familias enteras con sus pequeños hijos le pusieron a lo largo de varias cuadras de la avenida 9 de Julio se vio opacado por la irrespetuosa forma que tienen los Kirchner de trato con hechos trascendentales de la patria donde, al menos, la presidente Cristina no podía haber estado ausente por su doble carácter de presidente de la Nación y de Comandante en jefe de las 3 armas. No hay explicación alguna para justificar su ausencia, ni siquiera la mentira más inverosímil con las que este gobierno tiene acostumbrado al pueblo.

La ausencia de la presidente significó un nuevo agravio a las fuerzas armadas del pueblo argentino, que masivamente fue a aplaudirlas y a vivirlas.

Asimismo, la falta de presencia de la presidente puso al desnudo en qué condiciones de discordia nacional se llega a este festejo.

El palco oficial mostró el grado de la falta de convivencia democrática que tienen los Kirchner con todas fuerzas políticas que no son serviles a ellos. El vicepresidente de la nación, Julio Cobos, le guste o no a la extraña pareja presidencial debió haber presidido el acto. El jefe de gobierno de la Ciudad de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, donde se desarrolló la ceremonia debió haber estado invitado. La lista de presencias elementales excluidas es más extensa de lo que el recuento permite.

El jefe de Gabinete de Ministros, que nunca se reúnen, Aníbal Fernández presidiendo un acto tan solemne habla a claras de la ruindad con que se encaró el mismo.

La demostración de aniquilamiento que los habitantes de Olivos han hecho del poderío bélico de las fuerzas producto del revanchismo que los moviliza quedó demostrado por la pobreza expuesta. Una exhibición desdeñosa a la dignidad de la argentinidad.

La transmisión de la TVK estuvo acorde con el acto. Una locutora carente de expresividad, solemnidad y sentimiento trató de describir con sus palabras la historia acotada de los regimientos o batallones participantes.

El mal tiempo, fue una buena excusa, tal cual había adelantado Urgente24, para que los únicos 20 aviones que en un esfuerzo descomunal el gobierno alistó para que estuviesen operativos y pudieran cursar el cielo de la patria, no lo hicieran.

La destrucción de la Argentina saltó a la vista de todos, una vez más.

Comentarios

  1. Se nota que cada vez se le da menos importancia a las fuerzas armadas de nuestro país que, por más que tengamos muchos rencores hacia ellas por tiempos pasados, un país no puede no tenerlas. Y con esta ausencia se muetra la poca importancia que se le está dando. Una vez, en uno de los hoteles cinco estrellas en praga que me quedé, se hizo un desfile militar donde asistió gran parte de la población y todos los altos mandos. Eso es apreciar lo que uno tiene, no?

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