Inminente complicación de la economía K

Las reservas del BCRA están cayendo a un ritmo de -22% interanual. Es probable que el gobierno de Cristina Fernán dez de Kirchner instrumente nuevas medidas para intentar reducir y frenar la caída de reservas. De acuerdo a la consultora Economia & Regiones, "Muy probablemente, dichas nuevas medidas estén destinadas a disminuir el saldo negativo de los servicios con el objeto de “dar vuelta” el resultado negativo y volver a tener superávit de cuenta corriente. La cuenta Servicios es la única cuenta de la cuenta corriente que falta intervenir. Creemos probable que se tomen medidas cambiarias (desdoblamiento) destinadas al Turismo (desdoblamiento) y a la compra en el exterior (con tarjeta) de residentes en Argentina." Sin embargo, y ha abunado en esto Urgente24 desde que el torpe Roberto Felleti comenzó a difundir esa idea, un desdoblamiento cambiario sería un nuevo mal diagnóstico equivocado y una nueva medicina equivocada. A propósito, agrega Economía & Regiones: "El problema de Argentina no está en la cuenta corriente, está en la cuenta de Capital. El principal problema de Argentina no es que se van los dólares, el problema de Argentina es que entran mucho menos dólares de los que podrían entrar."


"Creemos probable que se tomen medidas cambiarias destinadas al turismo (desdoblamiento) y a la compras en el exterior con tarjeta de residentes argentinos. En este marco, se crearía un nuevo tipo de cambio oficial (más alto) para alentar el gasto de turistas en Argentina y desalentar el gasto de argentinos en el exterior. De acuerdo con nuestro análisis, esta medida no sería solución de largo plazo": Economía & Regiones.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Economía & Regiones). Los resultados de la política económica no han sido buenos en los últimos años. La inflación prácticamente se triplicó pasando del 9.5% (2006) al 25% (2013), manifestándose negativamente sobre la economía real.
 
La tasa de crecimiento del PBI se desploma y se pasa de crecer de más del 8.0% (2003/2008) al 2.5% (2009/2012) promedio anual. El menor crecimiento impacta en el mercado laboral en dónde la tasa de desempleo deja de descender. En la actualidad la desocupación se ubica en 7.9%, es decir casi en el mismo nivel que tenía en 2008 (8.3%).
 
Argentina es el único país de la región cuyos resultados económicos empeoran. Por el contrario, en los últimos cuatro años Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Colombia registran mejores resultados en materia de inflación y crecimiento que Argentina. En estos cinco países la inflación ha registrado un aumento promedio anual de 4.2% entre 2009 y 2013. Al mismo tiempo, sus productos brutos han crecido a un ritmo promedio anual de 4.3%, lo que ha permitido que en esos países la tasa de desempleo se reduzca, en promedio, 2.1 puntos porcentuales durante los últimos cuatro años.
 
En este punto no hay dilema del huevo y la gallina. El sentido de la causalidad es claro. Se aplican malas políticas, se logran malos resultados. Nuestro deterioro económico, que se evidencia principalmente en el crecimiento anémico y en la falta de generación de empleo, es progresivo y surge como consecuencia de las políticas económicas inconsistentes que se vienen aplicando.
 
La variación de las reservas en el BCRA es el termómetro de la infección macroeconómica que padecemos. El ritmo al cual caen las reservas se aceleró mes tras mes, pasando de 13.3% (marzo); a 18.0% (junio) y 22% (septiembre) interanual, mostrando que la infección macroeconómica subyacente aumenta y que los remedios aplicados son ineficaces.
 
Con la discusión del Presupuesto 2014 en el Congreso, la proximidad de las elecciones y pensando que quedan dos años de mandato, es importante analizar y contestar la siguiente pregunta:
 
-¿Hay perspectivas que se desacelere el ritmo al cual se reducen las reservas del BCRA? 
 
-Depende de la política económica que se aplique. La reversión de la caída de las reservas exige como pre requisito necesario e imprescindible un buen diagnóstico de la coyuntura de nuestra economía.
 
La enfermedad
 
Entre 2007 y 2009 la aceleración de la inflación y el cese de acumulación de reservas fueron los síntomas de la debilidad que padecíamos. En ese mismo período el resultado fiscal primario genuino pasó de un superávit de 2.1% (2007) a un déficit de -0.4% (2009) del PBI y la emisión monetaria para financiar al Tesoro casi se triplicó, pasando de 0.5% (2007) a 1.3% (2009) del PBI. La enfermedad era la política fiscal excesivamente expansiva y el exceso de pesos.
 
El gobierno se equivocó en el diagnóstico y no modificó su estrategia; por el contrario intensificó su política fiscal expansiva y cambió la carta orgánica del BCRA para ampliar el financiamiento vía emisión, lo cual agravó la enfermedad macroeconómica. El déficit fiscal primario genuino aumentó de -0.4 (2009) a -1.4% (2012) del PBI y la emisión monetaria para financiar el exceso de gasto más que se duplicó, pasando de 1.3% (2009) a 3.2% (2012) del PBI.
 
Nuevos síntomas aparecieron con el agravamiento de la enfermedad: se aceleró paulatinamente la formación de activos externos (fuga de capitales) y el déficit de cuenta de Capital empezó a ser mayor que el superávit de cuenta corriente, con lo cual las reservas comenzaron a caer.
 
Luego de las elecciones de 2011 el gobierno volvió equivocar el diagnóstico e implementó el cepo cambiario con intensificación de las trabas a las importaciones, con el objeto de de generar entrada neta de divisas. Las trabas a las importaciones procuran engrosar el superávit comercial y el resultado positivo de la cuenta corriente. El cepo cambiario apunta a minimizar el resultado negativo de la cuenta de Capital (eliminando la formación de activos externos) y a maximizar el superávit de cuenta de Capital (vía “pisar” pago dividendos). 
 
El resultado de la mala praxis está a la vista: fuerte aceleración de la caída de reservas, cuya tasa de reducción interanual asciende a -22% en la actualidad.
 
El problema es que las exportaciones (+3.6%) crecen menos que las “trabadas” importaciones (11%) y por ende se deteriora el balance comercial, que ya no alcanza para compensar la cuenta de Servicios y la cuenta de Intereses, ambas negativas. La cuenta Servicios es negativa porque la salida de dólares por turismo y gastos de argentinos en el exterior es bastante mayor a los ingresos generados por el turismo receptivo. 
 
Por su parte, la cuenta Intereses es estructuralmente negativa. En este sentido, cabe resaltar que el cepo cambiario fue efectivo
para detener la fuga de capitales, pero afectó negativamente otras cuentas de la balanza de pagos. Por ejemplo, con cepo hay menos IED (Inversión Externa Directa), no hay financiamiento internacional, ni de organismos internacionales. De hecho, en el ranking de IED en la región, Argentina cayó de su histórico tercer puesto (detrás de Méjico y Brasil) al séptimo por debajo de Chile, Colombia; Perú y Uruguay.
 
En pocas palabras, la enfermedad se agravó tanto que, por primera vez en 10 años, la cuenta corriente presentó resultado negativo (-US$2.297 millones) en el 1er. semestre del año, siendo la principal explicación de la aceleración del ritmo al cual el BCRA pierde reservas.
 
En pocas palabras, con malos diagnósticos se aplican medicinas equivocadas y se agravan las enfermedades. Originalmente, la enfermedad era sólo el exceso de pesos emitidos. La sucesión de diagnósticos y medicinas erróneas agravaron la enfermedad hasta transformarla en exceso de pesos con fuga de dólares por cuenta Capital. Más tarde la enfermedad volvió a empeorar y se tornó en exceso de pesos, con fuga de dólares por cuenta corriente y cuenta de Capital.
 
Claramente, el actual ritmo al cual se reducen las reservas no es sostenible, ya que dejaría sólo US$20.000 millones de reservas en el BCRA hacia fines de 2015. De modo que creemos que el gobierno podría adoptar nuevas medidas para intentar reducir y frenar la caída de reservas.
 
Muy probablemente, estas nuevas medidas estén destinadas a disminuir el saldo negativo de los servicios con el objeto de “dar vuelta” el resultado negativo y volver a tener superávit de cuenta corriente. La cuenta Servicios es la única cuenta de la cuenta corriente que falta intervenir.
 
 
La cuenta Comercial está intervenida por la traba a las importaciones. Paralelamente, las cuentas Utilidades e Intereses están intervenidas por el cepo cambiario.
 
En la cuenta de Capital la formación de activos externos está intervenida por el cepo y las cuentas préstamos financieros y préstamos de Organismos internacionales está congelada por el default alClub de París y la política oficial de desendeudamiento. Al mismo tiempo, no hay casi IED porqueno se invierte en una economía en el cual el cepo cambiario no deja transferir dividendos.
 
Creemos probable que se tomen medidas cambiarias destinadas al turismo (desdoblamiento) y a la compras en el exterior con tarjeta de residentes argentinos. En este marco, se crearía un nuevo tipo de cambio oficial (más alto) para alentar el gasto de turistas en Argentina y desalentar el gasto de argentinos en el exterior.
 
De acuerdo con nuestro análisis, esta medida no sería solución de largo plazo. Por el contrario,un desdoblamiento terminaría agravando los problemas, ya que no ataca los problemas de fondo. Nos encontraríamos frente a otro diagnóstico equivocado, ya que el problema de Argentina no está en la cuenta corriente, está en la cuenta de Capital. El principal problema de Argentina no es que se van los dólares, sino que entran mucho menos de los que podrían entrar.
 
El problema es que no hay IED para financiar inversión, tecnología, ni puestos genuinos de trabajo. No hay ingreso de capitales de organismos internacionales para financiar obras de infraestructura y servicios públicos. No tenemos acceso a los mercados de capitales cuando el financiamiento es el más barato de la historia. 
 
¿Por qué sucede todo esto? Porque la política fiscal excesivamente expansiva, la creciente emisión monetaria del BCRA para financiar al Tesoro, las trabas a las importaciones, el cepo, la política de desendeudamiento y el manejo de la deuda en default son todas medicinas erróneas que nos alejan del mundo e impactan negativamente en la tasa de crecimiento de largo plazo.
 
Hay que cambiar el sentido de las políticas para volver a crecer sosteniblemente y generar puestos de trabajo. El Presupuesto 2014 y los últimos datos de crecimiento oficiales publicados por el INDEC muestran que no hay voluntad de cambio, por el contrario deberíamos esperar más de lo mismo.

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