Desastre de Juntos por el Cambio, difícil de absorber antes que abran los mercados

El presidente Mauricio Macri aceptó su derrota en unas elecciones PASO que él anticipó eran muy importantes. Ahora dijo que hay que seguir trabajando y se fue a dormir (¿a dormir?). No felicitó a su contricante, Alberto Fernández, beneficiario del fracaso absoluto de la Administración Macri en la gestión de la economía argentina, y de una errada interpretación de los acontecimientos: 2019 y 2015 no son equivalentes.


El lunes 12/08 será una jornada muy particular en los mercados financieros y bursátil: muchos de los ejecutivos vivieron engañados durante semanas, con datos incorrectos, provistos por sus encuestadores y analistas de confianza, y resulta que tomaron decisiones en base a esas inexactitudes. Los hombres de negocios demostraron que en política son inexpertos, en su mayoría. Y peligrosos para los intereses de sus clientes. Resultará muy interesante conocer cómo resuelven las cuitas y las diferencias. Mientras tanto, algunas reflexiones:
1.   Mauricio Macri insistió, una y otra vez, que eran muy importantes estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. No es lo que creía Elisa Carrió, según dijo ella en la tarde del comicio, ya que la cofundadora de la ex alianza Cambiemos afirmó que esperaba que llegara octubre para festejar. ¿Realmente ella cree que con este resultado es posible un octubre de algarabía? En cuanto a Macri, él no sospechaba una derrota tan brutalcomo la que sufrió el domingo 11/08. De lo contrario no habría insistido, aún en la mañana del comicio, de que se trataba de una elección decisiva para la historia de "los próximos 30 años". Aquí surge un enorme dilema: ¿Acaso Macri se ha desconectado tanto de la realidad que esperaba un resultado positivo cuando había datos confiables de que ocurriría una tormenta electoral? ¿Realmente el macrismo cree que 2019 puede asemejarse a 2015? ¿Nunca imaginó el macrismo que la mayoría de los argentinos se encuentran hartos de la famosa Grieta y sospechan que sólo es una construcción para evitar que se hable del fiasco de la economía de Macri?
2.  Marcos Peña afirmó que había tomado conocimiento del escrutinio y estaba satisfecho, y hasta optimista, por el resultado que avizoraba. ¿Cuáles datos evaluó Peña? Las bocas de urna que circulaban desde las 12:00 no erraron en la tendencia final del comicio. ¿Por qué Peña decidió mentir? ¿Qué ganaba Peña ocultando el resultado si antes de la medianoche se conocería la verdad? La única explicación posible es que Peña intentaba defender ante sus compañeros de travesuras la estrategia seguida hasta la fecha, y pretendía desdramatizar el resultado que es harto dramático. Demasiados enemigos tiene Peña como para atreverse a excentricidades semejantes.
3.  Hay unos cuantos investigadores de opinión pública que deberían pasar a la clandestinidadporque el fracaso de sus vaticinios han sido gigantescos. Resulta inocultable que durante semanas ellos intentaron instalar una realidad inexistente para así influenciar sobre la opinión pública a través de los medios de comunicación que reprodujeran sus mentiras. Para comenzar, el procedimiento conocido como IVR no sirve más como indicador de nada. Los teléfonos fijos no sirven para registrar el ánimo de una sociedad que en forma creciente se comunica sólo por los teléfonos móviles. Hay que buscar mecanismos más sofisticados, y exhibir menos militancia mercantil.
4.  Un abogado de la confianza de Urgente24, ninguna maravilla en matemáticas pero con mucha inventiva y tenacidad, utilizó una página en Facebook, un presupuesto muy moderado ($10.000) y una planilla Excel para conseguir y procesar unos 3.000 datos diarios sobre cómo habían sufragado los participantes en 2015 y 2017 y por quién votarían en 2019. El sábado por la tarde envió el detalle de sus promedios a Urgente24 anticipando la evidencia del triunfo por 2 dígitos del Frente de Todos, y que la victoria incluiría a la provincia de Mendoza, bastión de Juntos por el Cambio. Esta constatación obliga a imaginar que hay políticos y consultores que deciden construir una realidad paralela, en la que habitan los 'trolls' y otras herramientas digitales que pueden complementar pero nunca reemplazar a la realidad.
5.  No es complicado conocer qué ocurrió: la economía de Mauricio Macri es un desastre. Él prometió y no cumplió. En 2017 no lo castigaron pero en 2019 superó los límites. Es cierto que el 2do. mandato de Cristina Fernández de Kirchner fue lamentable. Pero millones de ciudadanos / electores / contribuyentes / usuarios han llegado a la conclusión de que, por entonces, disfrutaban una mejor calidad de vida. Entonces, ellos coincidieron en su decisión de penalizar a Macri y demostrar que recurrir al Fondo Monetario Internacional o al G20 o a Donald Trumpo carece de utilidad si no hay un 'derrame' de todo eso al bolsillo popular, tanto de trabajadores activos como pasivos.
6.  Por supuesto que sólo fue una PASO, y que en 11 semanas ocurrirá el verdadero comicio. Pero también puede afirmarse que la PASO es una encuesta elocuente, que la diferencia es difícil de descontar en apenas 11 semanas. El presidente Macri ha prometido ponerse a trabajar de inmediato y su mano derecha, Peña, afirmó que hay ciudadanos que no fueron a votar pero ellos podrán convertirse en más electores para Macri. Esto último es muy relativo: ¿Quién dijo que los que no fueron a votar son todos o casi todos electores de Macri? ¿Por qué no creer que también pueden ser desencantados? Otra vez el PRO/Juntos por el Cambio intenta construir su realidad paralela. Es muy peligroso, casi suicida, semejante comportamiento.
7.  Alberto Fernández, tan criticado por su campaña electoral -que tuvo que organizar en tiempo récord-, y porque nunca había ganado una elección, ha logrado un triunfo muy superior al previsto por la mayoría, situación que lo legitima ante su propia tropa, que hasta ahora sólo lo consideraba, en muchos casos, el delegado de CFK. Esto es decisivo pensando en octubre. También es una confirmación del acierto de Cristina Fernández de Kirchner al ubicar a Alberto F. como precandidato N°1. La unidad del peronismo es clave no sólo para el triunfo sino para ejecutar una cantidad de decisiones que hay por delante. Un triunfo contundente en las PASO resuelve muchas dudas en el peronismo rumbo a octubre. Sergio Massa, más allá de lo que insistan algunos improvisados, acertó al subirse al último vagón del tren que arrancaba. Vale la pena también un pequeño homenaje a José Manuel De la Sota, quien hasta que falleció abruptamente, reclamaba la unidad del peronismo para derrotar a Macri, y Máximo Kirchner tiene constancia de esto. Si se habla de De la Sota también debe mencionarse a Juan Schiaretti como un derrotado de la jornada porque el peronismo se movilizó y votó a Fernández - Fernández con una contundencia llamativa en Córdoba que no propiciaba el reelegido gobernador amigo de Macri.
8.  Ni siquiera una oficina le concedió hasta la fecha Juntos por el cambio a su candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto. La idea de atraer peronistas anti K fue sepultada bajo el alud antiperonista de Marcos Peña, Elisa Carrió y otros, quienes además insistían / insisten que Pichetto no suma votos (de hecho, el domingo 11/08 él perdió en la mesa en que votó, en Sierra Grande, Río Negro). El enfoque que tiene Pichetto colisiona directamente con el de Peña pero Macri no confía en Pichetto, su incorporación sólo fue consecuencia de una noche de impotencia, calmada con una propuesta de Rogelio Frigerio (nieto). No es un problema menor frente a las 11 semanas por delante, donde Juntos por el Cambio se encuentra obligado a encontrar nuevos electores.
9.  Horacio Rodríguez Larreta tuvo su noche de liberación. Ya no le adeuda nada a Mauricio Macri, si alguien creyera que alguna vez le debió algo. Y Macri prácticamente le cedió la conducción de la fuerza electoral que integran. Esto, obviamente, incluye la implosión de Marcos Peña hacia adelante. Pero el propio Larreta tendrá ahora que soportar el vendaval del Frente para Todos en una sociedad exitista tanto a favor de Cambiemos en 2015 como en contra de Juntos para el Cambio en 2019. Sin embargo, por ahora, a Larreta le va mejor que a María Eugenia Vidal, quien tuvo todo para ganar si había desdoblamiento pero Macri decidió inmolarla y ahora se sospecha que el sacrificio es inútil porque el derrumbe electoral del Presidente es inmenso.   
10.  En la nueva etapa de la campaña es evidente que Juntos por el Cambio saldrá a buscar a los electores de Roberto Lavagna y de José Luis Espert, además de los que no fueron a sufragar. Pero ¿con qué discurso? ¿Con el de la Grieta? Es posible que muchos de esos electores comience a sospechar que el terror lo provocaría la continuidad de Mauricio Macri porque no aporta nada novedoso. Ciudado con eso que ya se utilizó en este comicio y el resultado es evidente: fracaso. En cuanto al Frente de Todos, el discurso del triunfo de Alberto Fernández ya anticipó que la Grieta se ha terminado, y que la idea es inclusiva de quienes no los votaron. Habrá que evaluar cómo esa idea se convierte en una propuesta concreta, superadora de las rencillas y las venganzas.

EDGAR MAINHARD

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